No, no era la fila para entrar a la Feria Internacional del Libro de Monterrey. En realidad eran como treinta personas que llevaban en la mano derecha un ejemplar literario, y se miraban deseosos de que la autora de este mismo, le imprimiera su rubrica precedida de una nada original dedicatoria. ¿Que quien era ella? Para mí en ese momento era lo de menos, pero lucía impecable sentada en ese pequeño escritorio.
Mi misión en ese lugar era curiosa: se centraba en encontrar un libro que me contara hasta de que color era el jabón con el que se bañaba Mick Jagger y cuantas veces lo hacía al mes. O por lo menos me dejara enterarme si a los cinco años se le cayó el último diente de leche.
En fin, mis ojos bailaban entre los estantes en búsqueda de algo que tenga que ver con la escena del rock, en general.
De hecho yo no soy un ávido lector; mis lecturas se limitan al Rolling Stone, La Mosca y demás similares y conexas. Y aun así, decidí empezar a peinar la zona. Pasillo por pasillo.
Y de esa manera comenzaron a brotar de entre los libros de Carlos Fuentes y Roberto Gómez Bolaños, si, Chespirito, algunas "joyas" de la literatura rockanrolera:
Jon Bon Jovi se me quedó mirando fijamente, bueno, la portada lo exhibía con su mejor cara, y el titulo le coronaba el rostro. No era más que su biografía por parte de Ediciones Aguilar, la autorizada por el mismo y sin tapujos. Bueno, algo así decía en el reverso.
Decidí ignorar la oferta de doscientos y pico de pesos que me llevarían hasta lo más desconocido de la vida de la estrella musical de New Jersey y seguí recorriendo la Feria.
La gente, como desquiciada por leer lo que no habían leído en toda su vida, se arremolinaban en torno a las mega ofertas de las librerías que sinceramente no tenía el gusto de conocer.
Más adelante encontré una isla repleta de libros sobre la vida de Joaquín Sabina, un recuento de su vida escrita fielmente y de la mano de Javier Menéndez Flores. Así decía la contraportada. El titulo presumía "Sabina en carne viva” y era una obra maestra de Ediciones B.
La verdad creí que iba a encontrar material anecdótico de algún grupo mexicano escrito por Xavier Velasco o José Agustín. En cambio, The Beatles me borraron la esperanza con una “Edición ilustrada y actualizada de la biografía autorizada más vendida...” y amén.
El autor: Hunter Davis. Y por si fuera poco, y por más de seiscientos morlacos, The Beatles Antología, “La historia de The Beatles contada por primera vez por ellos mismos”, el uno y el otro dos hitazos de Ediciones B de nuevo.
Cuando estaba seguro que esta editorial había encontrado su minita de oro lanzando libros musicobiograficos y anecdobeatlescos; el grupo Planeta me cayó los ojos con otro libro de Sabina en el que, tomando por rieles las letras, prometía llevarnos a recorrido fantástico por su discografía atiborrada de poesía musicalizada.
Llegué a la conclusión que pocas veces embona uno como quisiera: ni la Feria Internacional del Libro fue hecha para rockeros pseudolectores, ni la Expo-monitos que se celebraba a la par en un salón anexo, me llenaban tampoco con sus disfraces irreconocibles para mi cotidiano entorno.
Así fue que con cero ejemplares en la bolsa, misma que me fue obsequiada en el stand del periódico el Financiero, huí frustrado y decidido a curarme mis penas con una super bacon guacamole del restaurante de la estrellita con sonrisa burlona y un cigarro del vaquero gay.