El verse uno mismo desnudo frente a millones de personas pudiera ser una experiencia inolvidable. Claro, en el sentido de que nunca podría borrarse de tu memoria la vergüenza de exponer los treinta y cinco kilos que traes de más frente a quien sabe cuantos conocidos (por no contar los desconocidos) y que seas criticado hasta por no tener bello en el tren de aterrizaje, por no llamarlo de otra manera.
Algo parecido le sucede al director de cine Pedro Almodovar. Bueno, pero el se desnuda de otra manera: Pone al descubierto en cada uno de sus filmes los rincones inexplorados de su infancia, su familia, su madre, etc.
Antes de mencionar que nació en la década de los 50 y demás cifras que solo nos sirven para nunca memorizarlas y gastar en más tinta y papel. Vayamos al grano con las experiencias, que según se puede palpar visualmente, han marcado su vida y el estilo de hacer cine.
La mala educación lo hizo perder la fe.
Según Almodóvar, quien estudió el Bachillerato elemental y superior con los Salesianos y Franciscanos y conexos, perdió la fe en Dios debido a su mala educación religiosa. Ese hecho lo motivó, por así decirlo a ir al cine de manera compulsiva. “Una de cal por dos de arena” o alguna otra frase contentadora con la que se pueda comparar, justifica el que la traumática experiencia de ir a una escuela de monjas nos haya regalado un buen director de cine.
Según Almodóvar, sus recuerdos han sido importantes a la hora de escribir el guión de La mala educación, pues vivió en los escenarios y en las épocas que transcurre la misma. Más, sin embargo, no es autobiografica. Ni un ajuste de cuentas con los curas que lo maleducaron, asegura, solo dios y él lo saben.
Volver, de nuevo a la infancia.
Almodovar tuvo a su madre muy cerca durante el rodaje de Volver y asegura que ha logrado encajar una pieza que a lo largo de su vida le ha provocado mucho dolor y ansiedad. Ha pasado un duelo que necesitaba, igual no habla claramente de que o de quien, pero ha aceptado mejor el concepto de muerte y la perdida de un ser querido.
Además, los recuerdos más alegres de su infancia los recuerda junto al rió, también es el lugar donde descubrió su sensualidad.
El recuerdo de acompañar a su madre al río y ver lavar a todas las mujeres, se convirtió en la cosa que más añora de su infancia y pubertad.
Y otro recuerdo más de su madre surge al rendir homenaje a la vecina solidaria quien comparte los problemas de sus vecinos y hasta da su vida por cuidar la de los demás. De hecho cuenta que su madre vivió gran parte de sus últimos años asistida por sus vecinas más próximas.
La flor de su secreto.
La soledad de una madre viuda, de hecho la madre de Almodovar, se ve reflejada en La flor de mi secreto, una de sus películas con Victoria Abril.
En ella recuerda nuevamente la necesidad de dedicarle un tiempo a su progenitora, de quien siente tentación de hacer una película completamente sobre ella. De ahí viene Todo sobre mi madre donde navega entre más temas sobre la maternidad herida y la soledad espontánea entre las mujeres.
Uno y otra vez sobrevienen los recuerdos de su infancia en cada filmación, quizá ésta sea no muy diferente a la de muchos pero si se nota que le marcaron profundamente, y le llevaron a crear en el celuloide su propio reflejo, el mismo que lo deja al desnudo.
Naranja Light
Textos y fotos con sorpresa included.
noviembre 06, 2006
octubre 26, 2006
Libros, no rock.
No, no era la fila para entrar a la Feria Internacional del Libro de Monterrey. En realidad eran como treinta personas que llevaban en la mano derecha un ejemplar literario, y se miraban deseosos de que la autora de este mismo, le imprimiera su rubrica precedida de una nada original dedicatoria. ¿Que quien era ella? Para mí en ese momento era lo de menos, pero lucía impecable sentada en ese pequeño escritorio.
Mi misión en ese lugar era curiosa: se centraba en encontrar un libro que me contara hasta de que color era el jabón con el que se bañaba Mick Jagger y cuantas veces lo hacía al mes. O por lo menos me dejara enterarme si a los cinco años se le cayó el último diente de leche.
En fin, mis ojos bailaban entre los estantes en búsqueda de algo que tenga que ver con la escena del rock, en general.
De hecho yo no soy un ávido lector; mis lecturas se limitan al Rolling Stone, La Mosca y demás similares y conexas. Y aun así, decidí empezar a peinar la zona. Pasillo por pasillo.
Y de esa manera comenzaron a brotar de entre los libros de Carlos Fuentes y Roberto Gómez Bolaños, si, Chespirito, algunas "joyas" de la literatura rockanrolera:
Jon Bon Jovi se me quedó mirando fijamente, bueno, la portada lo exhibía con su mejor cara, y el titulo le coronaba el rostro. No era más que su biografía por parte de Ediciones Aguilar, la autorizada por el mismo y sin tapujos. Bueno, algo así decía en el reverso.
Decidí ignorar la oferta de doscientos y pico de pesos que me llevarían hasta lo más desconocido de la vida de la estrella musical de New Jersey y seguí recorriendo la Feria.
La gente, como desquiciada por leer lo que no habían leído en toda su vida, se arremolinaban en torno a las mega ofertas de las librerías que sinceramente no tenía el gusto de conocer.
Más adelante encontré una isla repleta de libros sobre la vida de Joaquín Sabina, un recuento de su vida escrita fielmente y de la mano de Javier Menéndez Flores. Así decía la contraportada. El titulo presumía "Sabina en carne viva” y era una obra maestra de Ediciones B.
La verdad creí que iba a encontrar material anecdótico de algún grupo mexicano escrito por Xavier Velasco o José Agustín. En cambio, The Beatles me borraron la esperanza con una “Edición ilustrada y actualizada de la biografía autorizada más vendida...” y amén.
El autor: Hunter Davis. Y por si fuera poco, y por más de seiscientos morlacos, The Beatles Antología, “La historia de The Beatles contada por primera vez por ellos mismos”, el uno y el otro dos hitazos de Ediciones B de nuevo.
Cuando estaba seguro que esta editorial había encontrado su minita de oro lanzando libros musicobiograficos y anecdobeatlescos; el grupo Planeta me cayó los ojos con otro libro de Sabina en el que, tomando por rieles las letras, prometía llevarnos a recorrido fantástico por su discografía atiborrada de poesía musicalizada.
Llegué a la conclusión que pocas veces embona uno como quisiera: ni la Feria Internacional del Libro fue hecha para rockeros pseudolectores, ni la Expo-monitos que se celebraba a la par en un salón anexo, me llenaban tampoco con sus disfraces irreconocibles para mi cotidiano entorno.
Así fue que con cero ejemplares en la bolsa, misma que me fue obsequiada en el stand del periódico el Financiero, huí frustrado y decidido a curarme mis penas con una super bacon guacamole del restaurante de la estrellita con sonrisa burlona y un cigarro del vaquero gay.
Mi misión en ese lugar era curiosa: se centraba en encontrar un libro que me contara hasta de que color era el jabón con el que se bañaba Mick Jagger y cuantas veces lo hacía al mes. O por lo menos me dejara enterarme si a los cinco años se le cayó el último diente de leche.
En fin, mis ojos bailaban entre los estantes en búsqueda de algo que tenga que ver con la escena del rock, en general.
De hecho yo no soy un ávido lector; mis lecturas se limitan al Rolling Stone, La Mosca y demás similares y conexas. Y aun así, decidí empezar a peinar la zona. Pasillo por pasillo.
Y de esa manera comenzaron a brotar de entre los libros de Carlos Fuentes y Roberto Gómez Bolaños, si, Chespirito, algunas "joyas" de la literatura rockanrolera:
Jon Bon Jovi se me quedó mirando fijamente, bueno, la portada lo exhibía con su mejor cara, y el titulo le coronaba el rostro. No era más que su biografía por parte de Ediciones Aguilar, la autorizada por el mismo y sin tapujos. Bueno, algo así decía en el reverso.
Decidí ignorar la oferta de doscientos y pico de pesos que me llevarían hasta lo más desconocido de la vida de la estrella musical de New Jersey y seguí recorriendo la Feria.
La gente, como desquiciada por leer lo que no habían leído en toda su vida, se arremolinaban en torno a las mega ofertas de las librerías que sinceramente no tenía el gusto de conocer.
Más adelante encontré una isla repleta de libros sobre la vida de Joaquín Sabina, un recuento de su vida escrita fielmente y de la mano de Javier Menéndez Flores. Así decía la contraportada. El titulo presumía "Sabina en carne viva” y era una obra maestra de Ediciones B.
La verdad creí que iba a encontrar material anecdótico de algún grupo mexicano escrito por Xavier Velasco o José Agustín. En cambio, The Beatles me borraron la esperanza con una “Edición ilustrada y actualizada de la biografía autorizada más vendida...” y amén.
El autor: Hunter Davis. Y por si fuera poco, y por más de seiscientos morlacos, The Beatles Antología, “La historia de The Beatles contada por primera vez por ellos mismos”, el uno y el otro dos hitazos de Ediciones B de nuevo.
Cuando estaba seguro que esta editorial había encontrado su minita de oro lanzando libros musicobiograficos y anecdobeatlescos; el grupo Planeta me cayó los ojos con otro libro de Sabina en el que, tomando por rieles las letras, prometía llevarnos a recorrido fantástico por su discografía atiborrada de poesía musicalizada.
Llegué a la conclusión que pocas veces embona uno como quisiera: ni la Feria Internacional del Libro fue hecha para rockeros pseudolectores, ni la Expo-monitos que se celebraba a la par en un salón anexo, me llenaban tampoco con sus disfraces irreconocibles para mi cotidiano entorno.
Así fue que con cero ejemplares en la bolsa, misma que me fue obsequiada en el stand del periódico el Financiero, huí frustrado y decidido a curarme mis penas con una super bacon guacamole del restaurante de la estrellita con sonrisa burlona y un cigarro del vaquero gay.
marzo 07, 2006
¿Trino en escena?
Por Rubén Sánchez (La Rocka num. 27 / Febrero)
Sin necesidad de sobredosis bebidas o intravenosas, los monos de Trino, acromáticos y empapados de su humor irreverente, se aparecerán en carne y hueso para decirte “quiobo” en la Sala Experimental del Teatro de la Ciudad.La advertencia no es cuento barato. El culpable se llama Mario Mendoza: este director regio se encargará de rendirle un homenaje al monero nacido en Guadalajara con la obra Policías vs. ladrones.En esta puesta en escena, siete jóvenes actores personificarán a los monos de Trino y adoptarán su imagen y ocurrencias pero “a lo mejor un poco más malhablado”, asegura Mendoza.“Lo que hice fue hacer una historia que tiene un principio y un fin, o digamos que tres historias entremezcladas que corren de principio a fin, pero manejando el humor de Trino, las puntadas que suele hacer y cosas que me acuerdo de sus tiras”.El también actor comenta que el suyo es un proyecto autogestado, sin patrocinios ni subsidios; por lo que se trata de una obra de bajo presupuesto pero bien aprovechada por su misma sencillez.“La estética de la puesta en escena tiene mucha relación con Trino porque, si te fijas, no es un monero que haga los dibujos con detalles complicados; más bien la onda es su creatividad; su encanto son las ocurrencias que tiene. Los mismos personajes están en blanco y negro, como si fuera la tira”, señala Mario.También habrá algo de parodia: las películas Pulp fiction y Sin city serán invocadas mediante algunos detalles incluidos con premeditación; asimismo, algunas escenas chuscas del cine mexicano también resaltarán entre los dialogos, aclara Mario.En un principio se titulaba Fábulas de policías y ladrones, como la tira y el libro de Trino, pero Mario Mendoza contactó al creador de Crónicas marcianas durante la pasada Feria Internacional del Libro, aquí en Monterrey, y al negociarlo vía mail con Magy, la representante del monero tapatío, “acordaron” dejar el título como quedó.“Ella me comentó que leyeron la obra y que no tienen problemas con el contenido. De alguna manera siento que les gustó y estoy seguro que Trino identificó muchas frases”, dice Mario. La publicidad fue diseñada por el propio monero –con un pago de por medio, claro está.La mayoría de este recorrido por la galaxia de José Trinidad Camacho (alias Trino) está basada en las Fábulas de policías y ladrones, pero contiene ciertas escenas que remiten a Crónicas marcianas. Quien sea verdadero fan del autor lo notará.Policías vs. ladrones se presentará los días 24, 25 y 26 de febrero en la Sala Experimental del Teatro de la Ciudad.
De músico a director.
Además de director y actor, Mario es músico. Fue tecladista de Códice, un grupo de rock progresivo que se formó en 1995 y que grabó un álbum doble con apoyo de Conarte. La banda se presentó en varios festivales importantes, uno de ellos el Prog-Fest de Los Angeles en el 2000.El grupo se desintegró y él fue absorbido por el teatro; sin embargo, dentro de sus proyectos cercanos está el fusionar ambas disciplinas.
Sin necesidad de sobredosis bebidas o intravenosas, los monos de Trino, acromáticos y empapados de su humor irreverente, se aparecerán en carne y hueso para decirte “quiobo” en la Sala Experimental del Teatro de la Ciudad.La advertencia no es cuento barato. El culpable se llama Mario Mendoza: este director regio se encargará de rendirle un homenaje al monero nacido en Guadalajara con la obra Policías vs. ladrones.En esta puesta en escena, siete jóvenes actores personificarán a los monos de Trino y adoptarán su imagen y ocurrencias pero “a lo mejor un poco más malhablado”, asegura Mendoza.“Lo que hice fue hacer una historia que tiene un principio y un fin, o digamos que tres historias entremezcladas que corren de principio a fin, pero manejando el humor de Trino, las puntadas que suele hacer y cosas que me acuerdo de sus tiras”.El también actor comenta que el suyo es un proyecto autogestado, sin patrocinios ni subsidios; por lo que se trata de una obra de bajo presupuesto pero bien aprovechada por su misma sencillez.“La estética de la puesta en escena tiene mucha relación con Trino porque, si te fijas, no es un monero que haga los dibujos con detalles complicados; más bien la onda es su creatividad; su encanto son las ocurrencias que tiene. Los mismos personajes están en blanco y negro, como si fuera la tira”, señala Mario.También habrá algo de parodia: las películas Pulp fiction y Sin city serán invocadas mediante algunos detalles incluidos con premeditación; asimismo, algunas escenas chuscas del cine mexicano también resaltarán entre los dialogos, aclara Mario.En un principio se titulaba Fábulas de policías y ladrones, como la tira y el libro de Trino, pero Mario Mendoza contactó al creador de Crónicas marcianas durante la pasada Feria Internacional del Libro, aquí en Monterrey, y al negociarlo vía mail con Magy, la representante del monero tapatío, “acordaron” dejar el título como quedó.“Ella me comentó que leyeron la obra y que no tienen problemas con el contenido. De alguna manera siento que les gustó y estoy seguro que Trino identificó muchas frases”, dice Mario. La publicidad fue diseñada por el propio monero –con un pago de por medio, claro está.La mayoría de este recorrido por la galaxia de José Trinidad Camacho (alias Trino) está basada en las Fábulas de policías y ladrones, pero contiene ciertas escenas que remiten a Crónicas marcianas. Quien sea verdadero fan del autor lo notará.Policías vs. ladrones se presentará los días 24, 25 y 26 de febrero en la Sala Experimental del Teatro de la Ciudad.
De músico a director.
Además de director y actor, Mario es músico. Fue tecladista de Códice, un grupo de rock progresivo que se formó en 1995 y que grabó un álbum doble con apoyo de Conarte. La banda se presentó en varios festivales importantes, uno de ellos el Prog-Fest de Los Angeles en el 2000.El grupo se desintegró y él fue absorbido por el teatro; sin embargo, dentro de sus proyectos cercanos está el fusionar ambas disciplinas.
diciembre 13, 2005
Oxígeno y publicidad
Donde habita la ignorancia, la publicidad esta ausente.
El peor enemigo de las soluciones es el desconocimiento de éstas.
La publicidad es considerada la solución y herramienta principal para que cualquier proyecto o empresa emerja, salga a flote.
Cuando no lo es, no existe. Es decir, el intentar dejarla a un lado es como negar su existencia; lo que equivale a objetar, tomando un ejemplo común y sencillo: que sin el oxigeno seguiremos viviendo.
La publicidad es el elemento vital de cualquier negocio que tenga o aspire a tener vida.
Todo en este mundo trabaja bajo un sistema perfecto y exacto, la no inclusión de algún paso o procedimiento no garantiza un resultado satisfactorio.
Es por eso que cuando no se incluye la publicidad como una regla a seguir en la proyección de cualquier actividad lucrativa, no se obtienen las ganancias esperadas.
La ignorancia desde un principio la menciono como el enemigo primordial.
Son innumerables los casos en que la diosa ignorancia se presenta con sus puntiagudas espadas del desconocimiento y aniquila sin piedad a quien porta el estandarte de la publicidad.
Y de igual manera son incontables los casos en que los que adoran a esa deidad, acaban por pasar a formar parte de la legión de los números rojos.
Es necesario aclarar que la publicidad como tal no funciona sino esta bien cimentada. No se trata de pegar papeles por todos lados o gritar escandalosamente que algo o alguien tiene las mejores opciones del mercado. Todo lleva un porqué. Y el que tiene los porques más claros es el experto en esta disciplina, o sea, un profesional.
La agencia que te ofrece las tarifas más altas o las más bajas no es la que mejores resultados te va a dar; sino más bien la que te plantee una solución con bases y procedimientos, que garanticen los resultados que tú esperas.
Cabe recalcar que no todos esperamos lo mismo. Por eso es importante que se contemplen bien las necesidades de cada cliente para así darles la solución adecuada. Y eso, solo un profesional lo puede lograr.
Por tales razones, creo que es de suma importancia crear conciencia de su utilidad, y así acabar de una vez por todas con la ignorancia.
No es magia, es una parte palpable y fácil de ejemplificar de toda empresa exitosa.
La publicidad es básica, insustituible e imprescindible. Es el oxígeno de cualquier anhelo emprendedor.
El peor enemigo de las soluciones es el desconocimiento de éstas.
La publicidad es considerada la solución y herramienta principal para que cualquier proyecto o empresa emerja, salga a flote.
Cuando no lo es, no existe. Es decir, el intentar dejarla a un lado es como negar su existencia; lo que equivale a objetar, tomando un ejemplo común y sencillo: que sin el oxigeno seguiremos viviendo.
La publicidad es el elemento vital de cualquier negocio que tenga o aspire a tener vida.
Todo en este mundo trabaja bajo un sistema perfecto y exacto, la no inclusión de algún paso o procedimiento no garantiza un resultado satisfactorio.
Es por eso que cuando no se incluye la publicidad como una regla a seguir en la proyección de cualquier actividad lucrativa, no se obtienen las ganancias esperadas.
La ignorancia desde un principio la menciono como el enemigo primordial.
Son innumerables los casos en que la diosa ignorancia se presenta con sus puntiagudas espadas del desconocimiento y aniquila sin piedad a quien porta el estandarte de la publicidad.
Y de igual manera son incontables los casos en que los que adoran a esa deidad, acaban por pasar a formar parte de la legión de los números rojos.
Es necesario aclarar que la publicidad como tal no funciona sino esta bien cimentada. No se trata de pegar papeles por todos lados o gritar escandalosamente que algo o alguien tiene las mejores opciones del mercado. Todo lleva un porqué. Y el que tiene los porques más claros es el experto en esta disciplina, o sea, un profesional.
La agencia que te ofrece las tarifas más altas o las más bajas no es la que mejores resultados te va a dar; sino más bien la que te plantee una solución con bases y procedimientos, que garanticen los resultados que tú esperas.
Cabe recalcar que no todos esperamos lo mismo. Por eso es importante que se contemplen bien las necesidades de cada cliente para así darles la solución adecuada. Y eso, solo un profesional lo puede lograr.
Por tales razones, creo que es de suma importancia crear conciencia de su utilidad, y así acabar de una vez por todas con la ignorancia.
No es magia, es una parte palpable y fácil de ejemplificar de toda empresa exitosa.
La publicidad es básica, insustituible e imprescindible. Es el oxígeno de cualquier anhelo emprendedor.
diciembre 09, 2005
Sin azúcar por favor
En la sala de juntas de una compañía cinematográfica es común ver a los involucrados discutir acaloradamente sobre algo.
De igual manera se pueden ver personajes raros haciendo cosas raras y nadie se inmuta, así es el negocio del espectáculo.
Durante la reunión de hoy, una dama de apariencia libertina enciende su quinto cigarrillo tratando de ocultar su intranquilidad. A la vez mira fijamente a un hombre de enorme barba que tiene enfrente. Su aspecto lo podría involucrar con negocios sucios aunque quisiera pasar desapercibido, pero los prejuicios son eso mismo: prejuicios.
Aunque, la dama fumadora no necesita ser vidente para saberlo: el recuerdo de las noches que ha pasado con el despilfarrando a manos llenas está latente, y la involucra con su verdadera identidad.
Obedeciendo al guiño de su cómplice de barba frondosa ella se levanta por un café.
Siempre estuvo dispuesta a hacer cualquier cosa con tal de seguir en el camino de la abundancia enfermiza. Hoy no va a ser la excepción.
El verdadero sentido de hacer cine se puede ir al demonio, piensa. Hoy le importa más rellenar su patética existencia con placeres superficiales, de hecho toda su vida ha girado en ese sentido.
La discusión entre los que llenan la sala sube de volumen a ratos. La importancia del tema los irrita.
Sobresale entre la discusión un hombre que porta lentes bifocales a media nariz. El aboga en voz alta por la verdadera esencia del arte y más de uno parece estar convenciéndose de su posición.
Esta noche se podría llegar a un acuerdo y el de la barba abundante lo sabe, de hecho siempre lo supo y por eso está ahí.
-¿Un café señor Rodríguez?
- Claro, gracias, que amable señorita.
El tema del tráfico de infantes que se pretende abordar en la película podría destapar algunas interrogantes de relevancia. Eso, por supuesto, no les conviene a algunos en particular.
Hay pruebas que alguien está por presentar y eso le daría validez verídica e histórica al filme.
El tema de discusión es si incluirlas o no y el riesgo que implica hacerlo; tanto para ellos como para el testigo.
Terminando la reunión, los que temieron porque se realizará la película y sus consecuencias, se fueron a dormir tranquilamente.
Minutos antes, un café envenenado y una dama de apariencia libertina ya se habían encargado de obsequiarles esa tranquilidad.
De igual manera se pueden ver personajes raros haciendo cosas raras y nadie se inmuta, así es el negocio del espectáculo.
Durante la reunión de hoy, una dama de apariencia libertina enciende su quinto cigarrillo tratando de ocultar su intranquilidad. A la vez mira fijamente a un hombre de enorme barba que tiene enfrente. Su aspecto lo podría involucrar con negocios sucios aunque quisiera pasar desapercibido, pero los prejuicios son eso mismo: prejuicios.
Aunque, la dama fumadora no necesita ser vidente para saberlo: el recuerdo de las noches que ha pasado con el despilfarrando a manos llenas está latente, y la involucra con su verdadera identidad.
Obedeciendo al guiño de su cómplice de barba frondosa ella se levanta por un café.
Siempre estuvo dispuesta a hacer cualquier cosa con tal de seguir en el camino de la abundancia enfermiza. Hoy no va a ser la excepción.
El verdadero sentido de hacer cine se puede ir al demonio, piensa. Hoy le importa más rellenar su patética existencia con placeres superficiales, de hecho toda su vida ha girado en ese sentido.
La discusión entre los que llenan la sala sube de volumen a ratos. La importancia del tema los irrita.
Sobresale entre la discusión un hombre que porta lentes bifocales a media nariz. El aboga en voz alta por la verdadera esencia del arte y más de uno parece estar convenciéndose de su posición.
Esta noche se podría llegar a un acuerdo y el de la barba abundante lo sabe, de hecho siempre lo supo y por eso está ahí.
-¿Un café señor Rodríguez?
- Claro, gracias, que amable señorita.
El tema del tráfico de infantes que se pretende abordar en la película podría destapar algunas interrogantes de relevancia. Eso, por supuesto, no les conviene a algunos en particular.
Hay pruebas que alguien está por presentar y eso le daría validez verídica e histórica al filme.
El tema de discusión es si incluirlas o no y el riesgo que implica hacerlo; tanto para ellos como para el testigo.
Terminando la reunión, los que temieron porque se realizará la película y sus consecuencias, se fueron a dormir tranquilamente.
Minutos antes, un café envenenado y una dama de apariencia libertina ya se habían encargado de obsequiarles esa tranquilidad.
noviembre 30, 2005
noviembre 23, 2005
Jorgito's party
Carmelo: ¡Ay ca…! ¡Oye, te dije que corrieras más rápido, sentí que el camión pasó rozando mi colita!
Javier: ¡Ya no molestes! ¿Crees que desde que aquí veo todo bien? Esto no fue diseñado para atravesar avenidas congestionadas, si así fuera traería espejos, como los autos.
C: Si, claro, el de la fabulosa idea de disfrazarnos de vaca fui yo. El que tiene que caminar con la espalda doblada soy yo ¿Qué culpa te adjudicas entonces? ¿Haber sido perfecto es tu peor error?
J: Mira Carmelo, tú y yo nos conocemos desde hace tiempo.
C: ¿Ya te vas a poner romántico?
J: ¡Si, como no! Lo que trato de decirte es que te agradezco que te hayas prestado para disfrazarte de vaca para el cumpleaños de Jorgito, pero el del error fuiste tú, admítelo.
C: Me lleva el… el cierre se descompuso ya te lo dije. ¿A poco crees que me gusta tener tu trasero en mi cara todo el día?
J: A Jorgito no le va a gustar que no estemos en su fiesta. A mi esposa no le va a gustar que no este con Jorgito, y al dueño del disfraz no le va a gustar que lo tengamos que romper para salir.
Además, no estoy muy bien con mi matrimonio, otro error de estos y me mandan al virote y ni yendo a bailar a Chalma me perdona.
C: Javier, te lo he dicho, las mujeres te llevarán a la ruina. Yo desde que me divorcié ya no he trabajado.
J: No, pues fabuloso futuro el que te depara.
C: ¡Perate, perate! ¿No es aquella Karina?¡Holaaaaaa, Karinaaaaa!¡Aquiiiiii en… la vacaaaa!!!
J: Si, andale, quemate con Karina. Explícale que te quedaste atorado en la botarga y que vas a una fiesta infantil ¡Hazlo idiota!
C: ¿No verdad?
J: No, pues no.
C: Oye, ya me duelen los pies, hemos caminado durante toda la tarde ¿es problable que estemos por llegar no?
J: ¡Yujuuuu!¿no es esa la casa?
C: ¡Si, ya llegamos a la fiesta compadre!
Jorgito: ¡¡Mira mamá una vaca en la entrada... hay una vaca en...!!
J y C:¡¡Muuuuuuuu... chas felicidades jorgito!!
Javier: ¡Ya no molestes! ¿Crees que desde que aquí veo todo bien? Esto no fue diseñado para atravesar avenidas congestionadas, si así fuera traería espejos, como los autos.
C: Si, claro, el de la fabulosa idea de disfrazarnos de vaca fui yo. El que tiene que caminar con la espalda doblada soy yo ¿Qué culpa te adjudicas entonces? ¿Haber sido perfecto es tu peor error?
J: Mira Carmelo, tú y yo nos conocemos desde hace tiempo.
C: ¿Ya te vas a poner romántico?
J: ¡Si, como no! Lo que trato de decirte es que te agradezco que te hayas prestado para disfrazarte de vaca para el cumpleaños de Jorgito, pero el del error fuiste tú, admítelo.
C: Me lleva el… el cierre se descompuso ya te lo dije. ¿A poco crees que me gusta tener tu trasero en mi cara todo el día?
J: A Jorgito no le va a gustar que no estemos en su fiesta. A mi esposa no le va a gustar que no este con Jorgito, y al dueño del disfraz no le va a gustar que lo tengamos que romper para salir.
Además, no estoy muy bien con mi matrimonio, otro error de estos y me mandan al virote y ni yendo a bailar a Chalma me perdona.
C: Javier, te lo he dicho, las mujeres te llevarán a la ruina. Yo desde que me divorcié ya no he trabajado.
J: No, pues fabuloso futuro el que te depara.
C: ¡Perate, perate! ¿No es aquella Karina?¡Holaaaaaa, Karinaaaaa!¡Aquiiiiii en… la vacaaaa!!!
J: Si, andale, quemate con Karina. Explícale que te quedaste atorado en la botarga y que vas a una fiesta infantil ¡Hazlo idiota!
C: ¿No verdad?
J: No, pues no.
C: Oye, ya me duelen los pies, hemos caminado durante toda la tarde ¿es problable que estemos por llegar no?
J: ¡Yujuuuu!¿no es esa la casa?
C: ¡Si, ya llegamos a la fiesta compadre!
Jorgito: ¡¡Mira mamá una vaca en la entrada... hay una vaca en...!!
J y C:¡¡Muuuuuuuu... chas felicidades jorgito!!
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