noviembre 23, 2005

Jorgito's party

Carmelo: ¡Ay ca…! ¡Oye, te dije que corrieras más rápido, sentí que el camión pasó rozando mi colita!
Javier: ¡Ya no molestes! ¿Crees que desde que aquí veo todo bien? Esto no fue diseñado para atravesar avenidas congestionadas, si así fuera traería espejos, como los autos.
C: Si, claro, el de la fabulosa idea de disfrazarnos de vaca fui yo. El que tiene que caminar con la espalda doblada soy yo ¿Qué culpa te adjudicas entonces? ¿Haber sido perfecto es tu peor error?
J: Mira Carmelo, tú y yo nos conocemos desde hace tiempo.
C: ¿Ya te vas a poner romántico?
J: ¡Si, como no! Lo que trato de decirte es que te agradezco que te hayas prestado para disfrazarte de vaca para el cumpleaños de Jorgito, pero el del error fuiste tú, admítelo.
C: Me lleva el… el cierre se descompuso ya te lo dije. ¿A poco crees que me gusta tener tu trasero en mi cara todo el día?
J: A Jorgito no le va a gustar que no estemos en su fiesta. A mi esposa no le va a gustar que no este con Jorgito, y al dueño del disfraz no le va a gustar que lo tengamos que romper para salir.
Además, no estoy muy bien con mi matrimonio, otro error de estos y me mandan al virote y ni yendo a bailar a Chalma me perdona.
C: Javier, te lo he dicho, las mujeres te llevarán a la ruina. Yo desde que me divorcié ya no he trabajado.
J: No, pues fabuloso futuro el que te depara.
C: ¡Perate, perate! ¿No es aquella Karina?¡Holaaaaaa, Karinaaaaa!¡Aquiiiiii en… la vacaaaa!!!
J: Si, andale, quemate con Karina. Explícale que te quedaste atorado en la botarga y que vas a una fiesta infantil ¡Hazlo idiota!
C: ¿No verdad?
J: No, pues no.
C: Oye, ya me duelen los pies, hemos caminado durante toda la tarde ¿es problable que estemos por llegar no?
J: ¡Yujuuuu!¿no es esa la casa?
C: ¡Si, ya llegamos a la fiesta compadre!
Jorgito: ¡¡Mira mamá una vaca en la entrada... hay una vaca en...!!
J y C:¡¡Muuuuuuuu... chas felicidades jorgito!!

noviembre 18, 2005

Don Neto

Es mejor no vivir en casa ajena. Si, donde tenga yo la libertad de todo. Desde el más absurdo detalle, como tirar los calcetines sucios debajo de la cama, hasta invitar a quien quiera hasta las horas que sean.
Pero es difícil vivir solo. Las rentas son muy caras y no tengo trabajo que me soporte renta, comida y diversión.
Hoy en la mañana cambie cinco pesos por un diario que incluyera anuncios clasificados. Me acomodé en una banca sucia de un parque mal cuidado con la esperanza de encontrar algo bonito y barato. Leí cada uno de los anuncios pequeños con dificultad. Y aunque me di cuenta que necesito lentes, prefierí forzar la vista para ahorrar; además creo que de por si nadie puede leer bien esas letritas del clasificado.
Repaso todos los “se renta departamento” y no doy mentalmente con ninguna dirección. Obvio: ciudad nueva. En la mayoría de los anuncios el precio de la vivienda me ataja a la mitad del pequeño texto y no alcanzo a leer los teléfonos; son caros y punto, no necesito llamarles para que me lo repitan.
No, no, no, esto no es para mí. ¡Me regreso a casa de mis padres! Ahí hay agua caliente siempre; ropa limpia, sabanas limpias, comida también caliente y mi familia siempre conmigo, ¡soy un idiota! ¿A que vine a sufrir?
Por ejemplo, me pregunto: ese señor que esta sentado en la banca de enfrente de mí ¿De que vivirá? ¡Mírenlo! Dándole de comer a las palomas como si uno no tuviera suficiente con mantenerse a uno mismo. Y para colmo ahí viene a molestarme. ¡No señor, no se levante, gracias, no quiero platicar con nadie!
Le valió sorbete mi mensaje telepático: ahí viene. Cada vez más cerca… ¿Cómo dice? ¿Casa de asistencia para caballeros? ¿Barata?... ¡Perfecto! Si, me interesa, vamos.
Que raro. Bueno, es posible que sea una buena opción. Si no me gusta le doy las gracias y listo.
Este hombre me dijo que se llama Don Neto ¿Es ese un nombre? Es posible, la gente de la ciudad es muy rara. Como el parque donde estábamos: en pleno centro de Guadalajara y así de descuidado.
Llegamos a mi cuarto. No es más que un espacio de dos por tres con una cama individual, un buró con lámpara y un pequeño escritorio. También tiene una gran ventana donde se aprecia en las mañanas el color café del cielo enmarcado por cables y ramas de árboles.
Una de las paredes es de madera. Siempre se escuchan ruidos al lado; me dijeron que ahí vive un abogado… ¿un abogado aquí? Bueno, a lo mejor fue estafado y perdió su residencia y su auto último modelo, enseguida lo dejo la esposa y a su perro le dio moquillo ¿Puede pasar no?
A Don Neto casi no se le ve en el día. De hecho casi todos se aparecen en la noche. Cuando me despierto y bajo a la sala solo esta Ronie, el perro del dueño.
Según me contó el abogado, arriba de nosotros, en la azotea vive un señor solo, abajo esta la recamara de don Neto y enfrente rentan unos militares. Ellos solo llegan los fines de semana ahí, es su día de descanso creo.
Abajo esta la sala, la cocina, un comedor y un teléfono con candado. La televisión esta muy vieja pero funciona bien. Aunque nadie la ve, ni don Neto, el se mantiene informado con el periódico que compra en la tiendita de la esquina.
Una de las tantas curiosidades que guarda la casa es la habitación de un señor que vende hamburguesas en el mercado. Su “casa” esta improvisadamente construida debajo de la escalera de la sala. No se el porqué de las vidas de cada uno de ellos. Ni me importa.
Don Neto acaba de llegar. Son la once de la noche y trae a un amigo. Le sirve de cenar mejor que a el mismo. Mientras cena va a la tienda y regresa con un Squirt de 2.5 litros.
Enseguida se sube sin decir nada a su recamara. Después baja con una botella de tequila “Cuervo reposado”, se la muestra al amigo y a la vez recoge el plato que ensució y los deja lavados. Se dicen cosas que no alcanzo a escuchar y se van a la recamara.
Ahí don Neto tiene una pequeña terraza. Yo subo a mi cuarto y los observo desde arriba. Platican de no se que. Ríen de cualquier cosa, no escucho nada.
Ya no puedo mas, me voy a dormir. En fin, es su vida.
A la mañana siguiente don Neto ya esta barriendo la calle mientras silba una canción que desconozco. Me dice buenos días y ni le contesto. Siempre soy así: cuando me acabo de despertar no saludo.
¿Ah y el amigo? Se fue. Pudo haber sido anoche. Si, claro ¿Y si pasó la noche ahí? ¡Bah! Ese no es mi problema.
Lo que me intriga es el cuadrito que esta en sala: es el dibujo de la espalda musculosa de un hombre.
También me extraña que haya rosas rojas de papel por todos lados y que don Neto siempre se ponga el mismo short cortito para pasear todas las tardes en el mismo parque donde lo conocí.
En verdad que es rara esta gente de la ciudad.

noviembre 07, 2005

A Vaquero si le entiendo compadre

No entiendo nada si me hablas… ¿en inglés? A un gringo quizá no, pero a la banda formada por el núcleo del desaparecido Zurdok ¡Por supuesto compadre!
No es nada nuevo que la música rompa con las limitantes que tenemos los que no pagamos o no nos pagaron un curso sabatino megaintensivo de cualquier idioma, que no fuera el materno, en la “Cuack Lerning Academi” sucursal Guadalupe.
La nueva si es, y ni tan nueva tampoco de acuerdo a los demás pseudo intentos registrados en la historia del rock hecho en México, que un grupo que se identifique como nacional, y mas aun como regio, le apueste todas las canicas a grabar en inglés.
Mas curioso aún todavía, que en pleno domingo 6 de noviembre en la Macroplaza (día y lugar de paseo familiar por tradición) debuten con la nueva agrupación ante sus paisanos y ya se sepan las canciones.
Entre señoras que mecían sus nenes al ritmo de la música y niños embarrados de chocolate, los “Cowboys” mexicanos demostraron que no ensayaron una semana antes del evento que en buena onda les consiguió un amigo al que le barbearon todo el mes porque era del comité del Festival del Barrio Antiguo ¡No! a Vaquero le salieron las tablas a flote, les quedaba chico el lugar y eran invitados de honor.
Tranquilo y despreocupado Gerardo Garza, mejor conocido como Chetes, inició la presentación saludando al público como el que acaba de regresar al terruño y se encuentra con los viejos amigos.
Luego rompió el silencio que guardaban alrededor de 300 personas en la espera con los potentes sonidos de un rock, que demostró en ese instante, que son patéticas las profecías que sentencian que el genero que nació en los cincuentas vendrá a ser sustituido por el reggaeton y el hip hop ¡Dios salve a esas almas equivocadas!
De igual manera quedó grabado en los anales de la historia el perfil de un fan que masticaba papas con chile y limón y a la vez emitía sonidos “spanglishados” similares a los de la canción Dying to live, el primer sencillo del disco homónimo lanzado el pasado ocho de septiembre.
Algunas parejas que acostumbran “checar tarjeta” dominical quisieron aprovechar el baile del grupo que iniciaba a las 20:30 horas. No lo conocían, pero era obvio que su nombre invitaba encontrarse con doce hombres bigotones y panzones tocando cumbias o norteño. Sin embargo, al llegar se toparon con un grupo de jóvenes que tocaba rock en lengua no cristiana. La expresión de sus rostros delataba su frustración.
Al niño que se le soltó el globo no le quedó más remedio que parar de llorar porque nadie lo escuchaba. A su papá le llamó más la atención esa música que le recordaba a los Doors, o a los Beatles quizá, mismos a los que igual nunca les entendió nada pero que siempre les fue fiel. Pero después le dieron ganas de hacer pipí y al hombre que le debe respeto no le quedo otra opción que atenderlo y dejar de alucinar con sus días de estudiante rockanrolero.
Solo los años dirán si Vaquero podrá llegar a tener fieles seguidores que burlen el paso del tiempo con ellos. Y que, aunque no le entiendan a sus letras, si perciban y valoren la intención de los regios por contribuir a que el rock siga vivo como siempre lo ha estado.

Rubén Sánchez