septiembre 26, 2005

Invitación a la felicidad que brinda un sábado por la tarde

Rita se esfumó. La indiferencia la aniquiló. Como lo habría hecho con Gilberto si las circunstancias lo hubieran permitido.
Es evidente que el ego de cualquier “señor de la destrucción” se disuelve ante el deseo egoísta de que su existencia sea nula.
En cristiano vulgar: El clásico Monterrey versus UANL mandó a ver si ya puso la marrana a tu vida y a todo problema que se le derive.
Hoy el “¿a quién le vas?” se antepuso al “¿cómo amaneciste?”.
Hoy es día de preocuparnos por comer cerveza y beber fútbol. A nutrirnos con eso de valor para salir a la calle a ventilar nuestras preferencias panboleras.
Como un pre-halloween, hay desempolvar los disfraces de Libres y Lokos, aunque mañana volvamos a ser los ñoños de siempre.
Vamos a colgarnos las playeras albiazules encima del uniforme de trabajo.
Hay que gritar que nos gusta el fútbol aunque ignoremos en realidad cuándo se comete un fuera de lugar, el porqué ese tipo pateó el balón desde la esquina y asimismo, nos traguemos la curiosidad de saber porqué si hay tarjetas amarillas y rojas no existe una verde también, como los colores del semáforo, ¡Que hagan juego por Dios!
Nada puede contra las ganas de ser aficionado.
Que se caigan los cerros en San Jerónimo, que la ampliación del metro pase por mi cocina, que gane el Partido Verde.
Hoy quedan cancelados las lluvias y el calor, de hecho no hay clima, no existe.
Se fueron de vacaciones los recibos de gas hiperinflados. Tampoco hay hambre pues sobran las botanas.
Hoy no hay amigos ni enemigos, hoy todos son jugadores y portan un número en su espalda. Hay quienes juegan conmigo y contra mí, pero de igual manera forman parte del enorme tablero pintado de verde que se llama comúnmente Monterrey, rebautizado como La cancha.
Y también vamos a apostar. Aunque solo ese algo o alguien al que siempre le achacamos nuestro destino sepa si tendremos que empeñar el DVD mañana.
Hoy amanecí con cara de tigre, ya no me llamo Javier, ni Antonio como el del cereal. Desperté sabiendo karate y con una puntería olímpica para el lanzamiento de piedras contra los parabrisas de los autos de quien sabe quien.
No importa que me lleven junto con los 56 detenidos. Lo que importa es el fútbol.
Y si a esto le anexamos que Adrián Fernández me impartió en mis sueños una cátedra de cómo manejar a 120 kilómetros por hora. No importa que me ponga hasta las chanclas, ¡Adrián Fernández es Adrián Fernández!
Ya mañana veremos si el ungüento milagroso favoreció a mis rayados. Si no, cancelo la comida con mi compadre. Que mi familia se vaya sola al cine, yo me quedaré encerrado en casa, hasta que sea lunes.
O hasta que ya nadie se acuerde de que perdieron los que perdieron. Hasta que se nos vuelvan a entorpecer los sentidos la rutina y las malas noticias.
Y que se termine la fantasía de ser feliz siendo aficionado de corazón.

2 comentarios:

Entradalibre dijo...

jajajajajaja,, me da risa pues tienes todo la razon,, deberas yo no se ni porque soy tigre,, tal vez porque una vez mi profesor me dijo que a quien le iva y segurad emi misma le conteste: a nadie, no me gusta el futbol,, y me dijo si me dices que estas del lado de los tigres, tienes puntos extras en tu calificacion,, y pues ni tarda ni peresoza, pos bueno le dije,, y desde ahi le voy alos tigres, pero la verdad, mas que no saber de que se trata el futbol, e scomo el tener una identidad, pertenecer a algo o a alguien,, y tambien, para desahogarse todo el estres cuando vas al estadio y sacas todo lo que te queda de coordura,, es pocas palabras,, actuas como siempre uno ha sido loco maniatico,jajaj,, bueno la idea es esa,, hasta pronto amiguito....

Entradalibre dijo...

jajaaj,, que es eso de pacheco,,y eso de la textura,,, perdon,, pero yo no escribo editoriales????
y no estoy loca,, creeeemememememe,, bueno eso no lo vamos a discutir,,aunque,,,,,,, algo de razon tienes en lo de perder el miedo,, pero no soy toda la esencia,, es un lado que uno quiere mostar namas,, parte ficcion,, yy mucha parte veridico,, en si hago lo que me da la gana y transmito lo que quiero,, es una manera de sacar de una u otra manera,, lo que quiero decir,, pero que no digo,,,,,